Desde mi absoluta imprecisión, ignorancia y falta de erudición hoy sólo quiero comentar trazos y sensaciones que me quedan al pasar por sus calles y ciudades. Entre Averroes y Maymónides o Séneca que también nació aquí en Córdoba, se va construyendo una cultura de la integración , una suma de sabidurías que crean lo andaluz.... No es maravilloso?
Hoy todo es separación, división fanática , poder y posesión de verdades absolutas... Para qué, cuando el ser humano y su búsqueda es sólo una?
Vuelvo a la Casa Andalusí una y otra vez. Ahi me siento largo rato (ya me dejan entrar gratis), en una salita junto al patio donde corre el agua de una fuente y despide aroma a jazmín. Ahí leo, sintiendo el agua caer, correr y fluir; leo a los sabios sufis y del islam... aparecen los textos diciendo lo que me tienen que decir en cada momento, como siempre pasa con los textos sagrados.

Un texto habla de ellas:
...Sigo mis andanzas pero vuelvo al agua...Lo arabe sin duda es el agua y también lo verde, la sensualidad....

Me voy a los Baños... No podía dejar de visitarlos, después de una experiencia apoteósica que alguna vez tuve en Istambul en el Hamman. Aqui no son baños de vapor, sino de agua... Sí, el agua para los árabes siempre está presente, desde las abluciones y purificación antes de entrar a la mezquita o los baños de placer o simple limpieza. Es un lugar recontruido como antiguo, bello, bien cuidado en su forma y contenido...Me quedo mucho rato, pasando sin tiempo entre el baño templado al caliente, luego al frío violento para volver a la tibieza... Demasiado delicioso, puro goce, pura relajación para el cuerpo cansado y el alma apasionada...

Salgo al atardecer después de un té con aromas de babilonia en la terraza... Está bella la tarde, vuelvo a casa y en el camino me quedo escuchando un concierto maravilloso que un músico solitario toca en su celo junto a la catedral...





Y el encuentro es fulminante y mágico! Simplemente mujeres que se encuentran y comparten la vida, las etapas, los amores, la soledad y felicidad de ser mujer.





Volvemos a nuestro refugio en Baeza. El Arcángel San Miguel nos espera... para recibirnos y seguir mañana nuestro camino... 



