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viernes, 15 de febrero de 2008

Atardecer en Udaipur...

Udaipur, sin duda la ciudad mas sugerente y romantica del Rajasthan. Encantadora, laberintica, esta hecha en torno a un enorme lago rodeado de palacios blancos, templos y edificios que hoy son hoteles lujosisimos y que dan a la ciudad un aspecto muy especial. No es casual que haya sido escenario para una de las peliculas de James Bond: Octopussy. (Es divertido ademas porque en los restaurantes y hoteles en las tardes se proyecta la pelicula, con gran orgullo).De verdad es magica, concentra en cierto modo el imaginario que todos tenemos sobre los cuentos de las mil y una noches, esas historias sugestivas que nos contaron o leimos cuando ninos.
Llegamos en la tarde y nos vamos al lago. Tomamos un barquito para recorrer el lago y ver el atardecer. La tarde ilumina los palacios y hoteles dando un aspecto aun mas magico. El agua tambien ayuda a limpiarnos de tanto cansancio y tierra tragada en estos dias. Es impresionante la sensacion que te da siempre mirar o sentir el agua, es purificante y ademas hay silencio...









Es un lugar como para venir de luna de miel, pero ahi en ese preciso hotel blanco, justo en medio del lago. Sin embargo igual en nuestro Poonam Haveli se esta genial. Aunque Matias esta casi con pulmonia, comemos en el restaurant del techo del hotel, mirando el lago y los palacios iluminados.

Celebramos el fin de esta etapa, tomando cerveza servida en una tetera, porque no tienen autorizacion, ya que estan muy cerca de un templo. Estamos cansados pero bien! Nuevamente la noche se llena de fuegos artificiales por las multiples "bodas". Aqui se casa mucho la gente...!

Cerramos asi esta primera etapa. Esta carrera loca que mas se pareció, como me dijo Vicente, a esas guias Fodors de "como conocer India en 8 dias", y donde recorrimos kms de tierra, pueblos, gente, ruido y sobretodo de maravillas...tierra de mundos presentes y pasados, reales y de fantasia...E igual fue INCREIBLE!
La Tierra de "los turbantes magenta", como le puso alguna vez mi amigo Ronald Nagel, en una poesia que me escribio...

Manana volamos al Sur...(que alegria avanzar esta vez por el aire)!



lunes, 11 de febrero de 2008

Del elefante a los camellos, continua el rally...







Rajasthan da para mucho...El rally continua...
El camino aunque bastante tierroso, ruidoso y lento, tambien es bello... es el campo y los pequenos pueblos, igual llenos de gente. Cada escena de las mujeres en el campo acarreando cantaros o atados de lena, son preciosas. Todo se lo ponen en la cabeza...ademas que parece que fueran ellas las que mas trabajan...los hombres en cambio, parecen pasar mas sentados o echados en esos como sommieres que se ven en todas partes, conversando...
Todas imagenes que se graban profundo en la retina y en el corazon. Es el alma de este pueblo, con su vida sencilla, que simplemente vive lo que hay que hacer o contempla,estando siempre en el presente de la subsistencia cotidiana. Quizas eso es lo que hace que se les vea alegres, en paz. Nunca hay en los indios gestos enojados o agresivos, son profundamente no- violentos, mas alla de Gandhi. Quizas el supo descubrir eso en el alma de su pueblo y lo hizo aflorar. Ademas que tampoco aqui se ve la pobreza de las ciudades.

Y asi, ya estamos en la 3a estacion o prueba del "amazing race". Felices aunque tarde, llegamos a Jodhpur a buscar alojamiento. Al hotel reservado con nuestros amigos de Pushkar, no podemos llegar. La ciudad es un bazar y las calles estrechisimas. Tendriamos que tomar un rickshaw con maletas y todo , asi que mejor buscamos otro. El chofer nos recomienda otros que son caros o muy malos hasta que finalmente llegamos a Haveli Guest House (los guest house son muy socorridos por los extranjeros. Son hoteles sencillos y baratos, algunos buenos otros terribles). Este, gran lugar! Divertido, pretensioso, con un restaurant delicioso en el techo y una pieza con arcos y cortinas de rasos rojos, que mas parece del Hotel Valdivia, pero genial!

Comemos y descansamos mirando la ciudad desde el roof, tomando unas ricas cervezas (no hay tragos fuertes en este pais). El Fuerte en lo alto de esta ciudad, un lugar increible, esta iluminado y de fiesta. Es como estar en La Placa, mirando el Acropolis de Atenas. recordamos nuestro viaje los tres juntos dieza anos atras. Celebramos el avance del viaje, conversamos de amores, de sexo, de la vida. A proposito, en el fuerte hay un matrimonio. Aqui se celebran en grande y en varias ciudades nos ha tocado. Como sera el lujo aqui...nos tocan hasta fuegos artificiales!

Nos levantamos temprano. La vista del hotel es preciosa. Descubrimos que la ciudad es celeste- lila y nos vamos a visitar el Fuerte.


Es impresionante. Ademas que esta todo impecablemente organizado. Los maharajas cuidan su patrimonio. Con un audio guia estupendo (como en Europa), nos vamos asi metiendo en la historia de los rajput de eso tiempos, con sus batallas, sus amores, sus palanquines, asientos para los elefantes o sus armas misteriosas. Salas y salones donde todo esta hecho para el placer de los sentidos. Fascinante!
Aqui si que me dieron ganas de ser maharani y tener un maharaja por un rato, solo para mi...Que lujo, que goce! como lo habran pasado!




Dejamos luego la ciudad lila con su fuerte majestuosos y emprendemos un largo camino. Ahora hacia el desierto de Tar, alla al extremo oeste de Rajasthan, casi en el limite con Pakistan. De hecho llegamos a 50 km de la frontera, donde hay movimiento permanente de militares.
Dejamos ya los elefantes para dar paso a los camellos y llegar a Jaisalmer. Un pueblo dentro de un Fuerte que parece a lo lejos un gran castillo de arena. Ya estamos en el desierto, de hecho parece que de verdad se esta deshaciendo ... Recorremos sus callecitas encantadoras y calmas, el ruido quedo afuera. Gracias a Dios no pueden entrar autos.
Pero estamos aqui para algo mas: nuestra travesia en el desierto. Inquietos sobre lo que sera. Lo organizo Nageendra y de verdad no explica mucho. No nos queda mas que confiar.
Partimos despues de almuerzo rumbo al desierto (a 40 km de Jaisalmer). Avanzamos por un camino que mas parece estar el Los Vilos que en el Sahara. Aun hay molinos de viento y torres de alta tension, que hacen parecer que el desierto esta lejos, pero finalmente viene. Llegamos a Malagham Resort (como lo llaman ellos, pero ojo, no es nuestro concepto, ni de elegancia ni de comodidad). Esta vez si son unas casitas de arena- adobe con techo de paja, con paredes pintadas. Es un lugar bonito y cuidado y lo mejor, los camellos nos esperan listos!
Partimos cada uno en su camello, en el fondo a ver el atardecer en pleno desierto, ya que no dormiremos propiamente alla, ni en una tienda, sino en las cabanas...Igual entretenido y esta bien.
Es especial el silencio y el paso calmo y ondulante de estos animales especiales y desconocidos que hacen unos ruidos raros como guardando el agua que tienen dentro. Vamos acompanados de unos ninos que nos guian. El paisaje, al principio parecido a Til Til, pasa luego a las dunas. Si! entramos de verdad en la duna! (un poco como las dunas de Con Con Alto, donde ibamos cuando chicos con los amigos a ver la puesta de sol...) Igual divertido. LLegamos al "sunset point"...Ha llegado mucha gente de otros tours. Se genera algo especial. Los camellos descansan, el sol aun esta alto. Hay tiempo para compartir.

Me encuentro con Marta y Juan, una pareja de espanoles jovenes encantadores que dejaron todo y decidieron recorrer el mundo por un ano. Han estado incluso en Chile...Tambien estan Shena y Lola, colombianas, viajeras de tiempo largo. Entretenidos, compartimos lo que cada uno sabe de la India, del mundo, del yoga, del ayurveda. Matias y Paula se quedan mas lejos...




El atardecer es bello y pacificador como siempre. Luego ya hace mas frio, bajamos trotando la duna hacia las cabanas. Nos espera un gran fuego, con musica y bailes del lugar y una rica comida india. Esa noche Nageendra esta contento. ha tomado unos tragos de mas y al final somos todos brothers and sister y yo su mother...
Nos dormimos agotados, molidos con la cabalgata pero contentos con la experiencia. Al final, por suerte no dormimos en pleno desierto porque nos hubieramos muerto de frio y ademas llovio.
La Paula ya paso su resfrio, pero ahora le toco a Matias. Pobrecitos, la India les bajo las defensas!

Llegamos asi al punto extremo del tour y ahora tenemos que volver. Hacemos la tirada mas larga del trayecto, pero ya a estas alturas nos da lo mismo una hora mas o menos...son tantos kms, hoteles y maletas hechas y desechas, que ya no importa.
Ese dia paramos en Mt Abu porque no podemos llegar a Udaipur nuestro destino. Es demasiado lejos. Mt Abu, ese lugar especial donde estuve con los BK en mi primer viaje a India con mis amigas (Meme, Coneja, Anita y Gloria). La sede de los Bk esta ahi. Pero esta vez llegamos como turistas, no nos alojaremos en el Centro. El paisaje cambio, despues de recorrer unas carreteras en construccion que fueron el infierno, llegamos a este cerro, parque nacional,un oasis con un lago en medio. Hay vegetacion, palmeras y monos, recibiendo y observando el paso de los autos que suben, como si controlaran el trafico. Los adoro! Me encantan sus actitudes. Contemplativos y a la vez parece que comprendieran entendieran todo. Mucho mas inteligentes que nosotros que entendemos tan poco...sin duda!

Llegamos con un atardecer precioso y salimos al pueblo que es como Cartagena. Este es un lugar de vacaciones que se usaba desde el tiempo de los maharajas. Es domingo, todos salieron. Hay juegos electronicos, fast food, todo muy moderno aunque igual estilo indio, bastante "flaite" , como dirian mis hijos.

Y asi queda Udaipur, nuestra ultima estacion de Rajasthan, para un capitulo aparte...
Es demasiado linda y hay mucho que contar...

(Nota : las fotos son aporte de los tres)

domingo, 10 de febrero de 2008

"Amazing race" por el Rajasthan...


Tal como el Programa de TV americano hicimos en 1 semana una travesia increible y de locos, por la provincia del Rajasthan, la mas conocida, turistica y reveladora de la India. Ha sido un viaje largo, lleno de pruebas y desafios distintos cada dia. Fue un camino fascinante y agotador. Fue un ir encontrando y entrando cada vez mas profundo en esta tierra misteriosamente imperfecta y perfecta a la vez. Pura humanidad, arte y tambien mucha tierra.

Rajasthan: tierra de reyes. Fue el gran centro cultural...Tierra de maharajás, los Rajput, guerreros románticos, habitantes de palacios , cacerias de animales exoticos y conquistas en elefantes, caballos y decorados camellos. Son cuidades reales con fuertes inexpugnables que encierran palacios refinadisimos, - que los actuales maharajas , añorando su gloria, hoy tratan de conservar. Palacios donde las princesas, concubinas y maharanis (las esposas oficiales), disfrutaban de la vida, de las artes y del amor, siempre que fueran elegidas por el rey.

Primer dia: Llegamos a dormir a Jaipur, la ciudad rosada, antigua capital del reino, caotica y ruidosa nos abre sus puertas. Llegamos cansados... Brindamos por el despegue tomando cervezas en el bar del hotel. Conversamos de la vida , comemos curry y nan.Mis hijos son maravillosos!


Dia siguiente. Matias esta de cumpleaños! Nada mejor que celebrarlo en elefante! Subimos la montaña hacia el Fuerte Amber en estos bellos y placidos animales. Son bondadosos e impresionantes como el Fuerte. Recorremos habitaciones, el palacio de invierno y el de verano que se refrescaba con caidas de agua con aroma a jazmin y rosas, corredores secretos, mosaicos, espejos, piedras preciosas traidas de tierras lejanas...todo hace imaginar una vida placentera, refinada, donde cada detalle se cuidaba.

Luego bajamos a la ciudad para visitar la obra de ese maharaja astrologo y matematico que construyo un gran observatorio por esas epocas(1600), con instrumentos que miden hasta hoy la trayectoria del sol y los astros, donde el tiempo se puede medir en segundos de precision...Son instrumentos construidos que hoy parecen diseños modernisimos, ahí en medio de una ciudad que bulle indiferente a esas antiguas e innovadoras propuestas.

Del caos llegamos a la paz de Pushkar, un pequeño pueblo que vive en torno a su lago sagrado, una delicia de paz. Todo blanco, a ratos nos parece estar en Grecia. Hoy es un refugio para europeos, new age o antiguos hippies y yoguis. De verdad bueno para estar por un rato, descansar, recorrer sus callecitas, hacerse una henna con las gitanas, meditar y saludar al sol en el techo del Guest House o recibir la bendicion de Lord Krishna y ser coronado de flores como fue celebrado Matias, la noche que llegamos.



Encantador lugar pero hay que seguir...


Nageendra, el chofer, incansable... nos pegamos 4 a 5 hrs por dia para llegar y conocer algo mas, todo por unas carreteras infernales donde los tramos en que se anda rapido son los menos y los más, esos en que tienes que hacerle el quite a camiones enormes, al richshaw, la moto, el camello o la vaca...






Y continua ... esto recien empieza!